Te aconsejaría que bailaras más. Eso es bueno para el espíritu. Bailá un día como si fueras gay y otro como si fueras niño.
Bailá como si todo dependiera de ello. La música en exceso ―aprendételo bien― nunca es un exceso.
(Source: javiercarrete)
The Pianist by Lim Heng Swee